Anal-OG

El mundo de la foto análoga me ha gustado desde hace mucho tiempo. Seguro esta es la misma historia de siempre pero desde niña me dieron una cámara análoga de Barbie que amaba y la llevaba a todas partes. De niña no entendía la limitante de las 36 fotos por rollo, así que tomaba 5 fotos de la misma cosa, usualmente mal expuesta. Creciendo, ha sido muy cool darme cuenta que aunque ya tengo más consciencia y técnica, me sigue gustando tomar fotos de las mismas cosas. Me encantan los autorretratos, tomarle fotos a los animales, gente a mi al rededor y paisajes que me parecen lindos.





Se reactivó mi amor por la foto cuando en la universidad tuve clases de foto análoga y revelado, recordé lo emocionante y mágico que es todo el proceso y lo decidí retomar. En ese momento me clavé mucho más en la foto instantánea, tomando Polaroids de todo y todos. Pero si de por sí los procesos análogos son caros, las instantáneas más. Empecé a coleccionar cámaras antiguas, funcionales y no funcionales, entendiendo sus mecanismos y construcciones. Cuando me sentí lista hice un pedido en internet de Kodak UltraMax 400, era el más barato que encontré.

Busqué las cámaras que tenía mi mamá, me acordaba que habían dos que usaba mucho y que llevaba a todas partes. Las encontré y me emocioné por probarlas. Tuve que esperar aproximadamente una semana en lo que llegaban los rollos pero en el momento en el que llegaron, los probé y me emocioné cuando escuché que el rollo corrió bien y en la pantallita decía “1”. Tomé 36 fotos y cuando el rollo regresó a su cartucho abrí la cámara con miedo de velarlo pero ya estaba completamente guardado. Ahora tenía que llevarlas a revelar pero no tenía idea de dónde; desde hace muchos años ya no veía lugares de revelado y me imaginaba que los pocos que habían eran muy caros. Me acordé de un lugar que está sobre la calle de Horacio y decidí probar. Pedí que me hicieran solo el revelado porque se me hacía mucho gasto de papel y dinero imprimirlas pero me quedé con unas tiritas de negativos sin sentido y fue cuando me di cuenta que necesitaba un escáner de negativos. Otra vez recurrí al internet y pedí uno muy barato de Kodak, tuve que esperar otra semana para que llegara. En este punto ya estaba bastante desilusionada y cansada de tanto proceso pero qué bueno que no me rendí. Llegó el escáner y creo que saqué un gritito cuando vi la primer foto en la mini pantallita de mala calidad. Los archivos se guardaban a una tarjeta SD y cuando las pasé a la compu me emocioné de ver en positivo todas las fotos que tomé. La mayoría estaban bastante malas pero me dio mucha felicidad haber encontrado un proceso útil para tomar, revelar y ver mis fotos.

Estuve con ese sistema aproximadamente por un año, hasta que la cámara dejó de funcionar. Me aventuré y compré unas usadas en internet: unas sirvieron y otras no. Estuve probando unas 5 cámaras hasta que pasó algo mágico. Encontré una cámara Vanta que me había traído Santa cuando tenía como 7 años. En ese momento no se me hizo nada interesante porque no tenía funciones divertidas. Pero para mi sorpresa, en el 2021, descubrí que tenía función de doble exposición y me volví loca, tomando fotos de todo y gastando muchos rollos.

Encontré otro lugar de revelado más práctico en la calle de Acapulco en la Condesa y ahí mismo me escaneaban las fotos. Para ese momento estaban bien pero me fue entrando una sensación de que algo les estaba faltando a mis fotos, todas salían con un tinte verde o azul, sin importar el rollo. Me enteré de un lugar llamado Foto Hércules y decidí probar. Wow, gran diferencia, se veían los colores reales de los diferentes rollos que usaba, el grano estaba hermoso y hasta me los entregaron en Print File, una mica protectora para negativos. Pedí también que me los escanearan y me quedé literalmente boquiabierta cuando le hacía zoom tras zoom y seguía viendo texturas en las fotos. Ahí fue cuando entendí que si quiero seguir haciendo esto lo tengo que hacer con la mejor calidad siempre. Desde ese entonces ahí he revelado y escaneado todos mis rollos. Y hacerlo con ellos me ha permitido explorar con mucha más precisión las características de cada rollo, la gama de colores, el tipo de grano, las diferencias en ISO y en general el “look” que tienen.


A partir de esta entusiasta exploración he concluido en 4 rollos favoritos hasta ahora: el primero y el favorito de muchas personas es el Kodak Portra 400. Antes era demasiado caro pero con todos los cambios en precios de rollos ya es de los “accesibles” (sigue siendo bastante caro, cuesta entre 400 y 450 pesos). Este rollo tiene una gama gigante de verdes, si tomas fotos de naturaleza te vas a quedar en shock de la cantidad de colores que salen y la vividez de ellos. El rojo y el naranja también agarran una tonalidad muy linda.





Luego está Kodak Gold 200, este es el rollo que en mi opinión da el “look” más nostálgico setentero. Por lo mismo de que es ISO 200, tiene unos highlights fuertes pero que se difuminan muy bonito, respetando los valores de los medios y de las sombras. Y como bien dice su nombre, tiene un tinte dorado cálido que le da un feeling acogedor a las fotos, sin caer en lo “amarillo pollo”. Los verdes y los rojos también agarran unas tonalidades muy bonitas.




Después está el Kodak E100 que es una locura en rango dinámico de color. Como son diapositivas, el color revelado es el tono real y si llega a estar subexpuesta la foto, es muy fácil hacer una edición ligera para corregir. Otra cosa muy cool de este rollo es que tiene un sharpness muy potente y aunque el grano esté presente, se ve muy limpio todo.





Y guardando lo mejor para el final… Cinestill 800T. Ufff, este rollo representa la manera en la que idealizo las fotos. La fotografía nocturna es mi favorita pero también me intimida mucho. Se me hace muy difícil lograr la exposición ideal y siempre termino usando flash para irme por la segura pero con este rollo se da naturalmente. Aparte de que es bellísimo, tiene una historia muy cool. Este rollo fue creado por unos fotógrafos que empezaron a experimentar con Kodak Vision 3, que es un rollo para cine. Empezaron a buscar maneras de adaptar el rollo a la foto fija y después de muchas pruebas lo lograron. (¡Wuuuu!) Como cineasta, este rollo es un gran privilegio por varias razones: puedo tomar fotos con el “look” de películas icónicas y de directores que admiro, sin tener que filmar y gastar una cantidad impresionante en la renta de una cámara de cine, revelado de latas y corrección de color. Las fotos de luces neón toman un glow mágico y muy fino que ningún rollo que he probado hasta ahora ha podido lograr, especialmente de noche. Como es ISO 800, detalles que usualmente no se alcanzan a ver, se notan y con muy buena visibilidad. Este rollo, como el Kodak E100, es muy sharp y también tiene una gama muy grande de colores. Cuando yo lo probé, puse mi cámara en ISO 400 y me dio miedo tomar fotos en luz de día, pero me sorprendí porque salieron perfectas, glowy y con un tono muy lindo. Cuando me llegaron los archivos de este rollo grité bastante y mi corazón se puso muy feliz. Muero de ganas de seguir probándolo.


Espero que este post les ayude a tener una mejor idea de la foto fija análoga y de las variedades en rollos que pueden encontrar. Si es posible, prueben de todos. Los rollos Fujifilm y los Lomography también tienen resultados muy cool. Y luego hay empresas que hacen rollos con diseños pre-hechos que son divertidos de usar. La conclusión es que experimenten y encuentren los que más reflejan su estilo y cómo imaginan sus fotos. Si tienen alguna duda o comentario, por favor comenten o escriban en el IG del Coolectivo.

-Sof

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